RadiografIA

A contraluz se nota todo.

Estadística · RadiografIA 0.1.0

Diversidad del vocabulario (MTLD)

est-diversidad-mtld

Cuántas palabras escribes antes de repetir vocabulario, frente a textos de personas del mismo tipo y longitud. Solo avisa.

Solo aviso: no suma.

Qué hacer

Es contexto: si queda baja, mira si repites las mismas palabras por costumbre; si queda alta, no hay nada que corregir.

Explicación

Diversidad del vocabulario con MTLD: la longitud media de los tramos de texto que mantienen la proporción de palabras distintas por encima de 0,72, leída hacia delante y hacia atrás. Sale de la banda si queda por debajo del percentil 5 o por encima del percentil 95. Se compara con los textos humanos de tu género y longitud: los percentiles de la calibración (AnCora, BOE, Gutenberg, CSIC y MuchoCine, por tramos de 100-299, 300-599 y 600 o más palabras de prosa); con «general», el género por defecto, la mezcla de los cinco. Es contexto: no puntúa, porque los estudios no coinciden en la dirección. En noticias en inglés, los humanos muestran la mayor diversidad frente a modelos base («human texts exhibit the highest lexical diversity», Muñoz-Ortiz et al. 2024); Gargova et al. (2026), con español, inglés y búlgaro agregados, dan más MTLD a los modelos actuales (81,95 frente a 60,08). No demuestra quién escribió el texto: por construcción, 1 de cada 10 textos humanos de tu género y longitud queda fuera de esa banda.

Excepciones

Datos de la regla

Paquete:
RadiografIA 0.1.0. Reglas que señalan en un texto en español los rasgos de estilo que la investigación asocia a los textos generados con modelos de lenguaje. Cada regla dice de dónde sale y con qué nivel de evidencia. Analiza estilo; no demuestra autoría.
Detector:
estadístico
Peso:
0
Severidad:
baja
Nivel de evidencia:
medido en inglés
Origen de la lista:
sin dato

Cómo busca

Métrica:
mtld
Dispara:
por encima o por debajo de la banda humana
Banda humana:
entre los percentiles 5 y 95 de los textos humanos de su género y longitud

Fuentes

Ejemplos en los que dispara

Esta regla mide el texto entero: en sus ejemplos no hay un tramo que marcar.

Para poner en marcha la máquina de café, sigue estos pasos en orden. Primero, llena el depósito de agua. El depósito de agua está en la parte de atrás de la máquina. Saca el depósito, llena el depósito con agua fría y vuelve a poner el depósito en su sitio. El agua debe llegar hasta la marca de máximo del depósito. Después, enciende la máquina. El botón de encendido está en la parte de arriba de la máquina. Pulsa el botón de encendido y espera. La luz del botón se pone roja. Cuando la máquina está lista, la luz del botón se pone verde. No uses la máquina mientras la luz del botón esté roja. Luego, pon el café. Abre la tapa de arriba de la máquina, pon una cápsula de café en el hueco de la cápsula y cierra la tapa de arriba de la máquina. Pon una taza debajo de la salida del café. Ahora, elige el tipo de café. El botón pequeño es para el café corto. El botón grande es para el café largo. Pulsa el botón pequeño si quieres un café corto o pulsa el botón grande si quieres un café largo. La máquina hace el café y se para sola. Al terminar, abre la tapa de arriba de la máquina y saca la cápsula de café. Tira la cápsula de café a la basura. Cierra la tapa de arriba de la máquina. Si la luz del botón se pone naranja, el depósito de agua está vacío. Saca el depósito, llena el depósito con agua fría y vuelve a poner el depósito en su sitio. Si la luz del botón se pone azul, la máquina necesita limpieza. Para la limpieza de la máquina, mira el capítulo de limpieza de la máquina. Por último, apaga la máquina. Pulsa el botón de encendido y la luz del botón se apaga.

Ejemplos en los que no dispara

La primera entrevista de trabajo que hice salió fatal, y no por falta de ganas sino porque llegué sin saber casi nada de la empresa, convencido de que bastaría con contar lo que había hecho en la carrera. A la tercera pregunta, cuando el jefe de equipo me pidió que le dijera qué me parecía su último producto, me quedé en blanco. Desde entonces me preparo de otra manera. Dedico una tarde a leer la web de la empresa, sus últimas noticias y lo que publican sus empleados, y con eso me hago una idea de a qué se dedican y de qué problemas tienen encima de la mesa. Después cojo la oferta, subrayo los requisitos y busco en mi experiencia un ejemplo concreto para cada uno, contado en un minuto: qué pasaba, qué me tocaba hacer, qué hice y cómo acabó. Las preguntas de siempre las ensayo en voz alta, a veces grabándome con el móvil, porque al escucharme descubro muletillas que no sabía que tenía. Lo de «mi mayor defecto es que soy demasiado perfeccionista» lo taché hace tiempo; ahora cuento un defecto de verdad y lo que hago para compensarlo, y noto que la gente lo agradece. Si la entrevista es por vídeo, pruebo la conexión, la cámara y el micrófono media hora antes, busco una pared lisa y pongo la lámpara delante y no detrás, que es el error más común. Si es en persona, llego con diez minutos de margen y apago el teléfono antes de entrar. Durante la conversación intento no correr. Si no sé algo, lo digo, y al final siempre pregunto por el equipo, por los objetivos del puesto y por los plazos del proceso. Esa misma tarde mando un correo corto para dar las gracias y, si se me olvidó contar algo importante, lo añado en dos líneas. Ninguna de estas cosas garantiza el puesto, claro, pero desde que las hago salgo de las entrevistas con la sensación de haber hablado de igual a igual, y eso ya es bastante.

Probar en el analizadorVolver al catálogo