Estadística · RadiografIA 0.1.0
Pronombres anafóricos
est-pronombres-anaforicos
Cuántos pronombres remiten a lo ya dicho («él», «este», «lo»), frente a textos de personas del mismo tipo y longitud. Solo avisa.
Solo aviso: no suma.
Qué hacer
Es contexto: si queda baja, mira si repites un nombre donde bastaría un pronombre.
Explicación
Pronombres y demostrativos que remiten a algo ya dicho (él, ella, lo, la, le, este, ese, aquel, cuyo…) por cada 1.000 palabras de prosa. Sale de la banda si queda por debajo del percentil 5 o por encima del percentil 95. Se compara con los textos humanos de tu género y longitud: los percentiles de la calibración (AnCora, BOE, Gutenberg, CSIC y MuchoCine, por tramos de 100-299, 300-599 y 600 o más palabras de prosa); con «general», el género por defecto, la mezcla de los cinco. Es contexto: no puntúa. En español solo hay una observación cualitativa: los textos generados repiten más las palabras, y los humanos sustituyen con sinónimos y pronombres («pronominal substitution»; UCM, IberLEF 2023). Y la métrica es tosca: sin etiquetado gramatical, cuenta también los artículos («la casa») y los determinantes («este libro»). No demuestra quién escribió el texto: por construcción, 1 de cada 10 textos humanos de tu género y longitud queda fuera de esa banda.
Excepciones
- Textos administrativos: mediana de 54,6 en el BOE de 100 a 299 palabras, frente a 89,0 en la prosa académica.
- Un texto con muchos sustantivos femeninos o en plural sube por los artículos «la», «las» y «los».
- Un pronombre pegado al verbo no se ve («dáselo» es una palabra).
- Sin calibración: si tu género no tiene celda para la longitud del texto (la narrativa clásica de 100 a 299 palabras: 65 capítulos, menos de los 100 que exige una celda), la regla no se evalúa y el análisis lo dice.
- De 100 a 299 palabras de prosa el resultado es poco fiable (umbral firmado el 29/09): las métricas de frase y de vocabulario se mueven mucho en textos cortos.
Datos de la regla
- Paquete:
- RadiografIA 0.1.0. Reglas que señalan en un texto en español los rasgos de estilo que la investigación asocia a los textos generados con modelos de lenguaje. Cada regla dice de dónde sale y con qué nivel de evidencia. Analiza estilo; no demuestra autoría.
- Detector:
- estadístico
- Peso:
- 0
- Severidad:
- baja
- Nivel de evidencia:
- anecdótico
- Origen de la lista:
- sin dato
Cómo busca
- Métrica:
pronombres-anaforicos-por-1000- Dispara:
- por encima o por debajo de la banda humana
- Banda humana:
- entre los percentiles 5 y 95 de los textos humanos de su género y longitud
Fuentes
Ejemplos en los que dispara
Esta regla mide el texto entero: en sus ejemplos no hay un tramo que marcar.
La llave de la casa la tenía la vecina de abajo, la señora Lola, y fue ella la que nos la dio aquella mañana de marzo, con las manos todavía mojadas de fregar. Nos la puso en la mano a mi hermana y a mí y nos dijo que la casa estaba como la dejó la tía, que nadie la había tocado. Era verdad. Las cortinas, las sillas, las fotos de la boda, la radio de la cocina: todo estaba en su sitio. En la mesa del comedor estaban las gafas de la tía, y al lado, la libreta donde lo apuntaba todo, las compras, los cumpleaños, las misas. Mi hermana la abrió y la cerró enseguida. Yo no le dije nada. Las habitaciones olían a cerrado. Abrimos las ventanas y dejamos que entrara el aire de la calle, y con él las voces de los niños de la plaza. La luz llegó hasta las paredes y les devolvió un color que ya no les recordaba. Esa tarde empezamos con los armarios. Las sábanas las doblamos y las metimos en cajas para la parroquia; las toallas, lo mismo. La ropa de la tía nos costó más. Había blusas que le habíamos regalado nosotras y que nunca se puso, con las etiquetas todavía colgando. Las dejamos para el final. En el cajón de la mesilla encontramos las cartas. Eran del tío, de cuando estuvo en Alemania, y la tía las guardaba atadas con una cinta azul. No las leímos. Las cogió mi hermana, las metió en su bolso y le prometió a la tía, en voz baja, que las cuidaría. Al caer la noche, bajamos a devolverle la llave a la señora Lola. Ella nos miró, nos vio la cara y nos hizo pasar. Nos sentó en la cocina, nos puso un café y nos contó cosas de la tía que no sabíamos, de cuando las dos eran jóvenes y la plaza todavía era de tierra.
Ejemplos en los que no dispara
Hola, Lucía: Te respondo sobre la devolución del abrigo. Depende un poco de qué haya pasado, así que te cuento los casos que se dan más a menudo. Si llegó roto o manchado, avísanos cuanto antes, como mucho dos días después de recibirlo. Basta con entrar en tu cuenta, abrir el pedido y marcar que hay una incidencia; si puedes, adjunta una foto del desperfecto, que agiliza mucho el trámite con el transportista. Si te mandamos otra talla u otro color, tienes dos semanas para pedir el cambio. En ese caso no pagas nada: el mensajero te lleva el bueno y se lleva el equivocado en el mismo viaje. Si sencillamente no te convence, que también pasa, dispones de un mes. Lo tramitas desde el mismo pedido, eliges si prefieres dejarlo en una oficina de correos o que lo recojan en casa, y en cuanto llega a nuestro almacén te devolvemos el dinero. Si con el tiempo aparece un defecto, una cremallera que se suelta o una costura que se abre, lo cubre la garantía legal de tres años. Guarda el tique, aunque en realidad lo tenemos nosotros también en tu historial y podemos enviártelo de nuevo cuando quieras. El reembolso va siempre a la misma tarjeta o cuenta con la que pagaste, y tarda como máximo catorce días desde que recibimos el paquete. Te pedimos solo una cosa: que el abrigo vuelva con sus etiquetas y, si lo conservas, en su bolsa. Por lo que me cuentas en tu mensaje, creo que lo tuyo es el tercer caso. Si me equivoco o te surge cualquier otra pregunta, contéstame a este mismo correo y lo vemos. Estoy de lunes a viernes por las mañanas, así que como mucho tendrás mi respuesta al día siguiente. Un saludo, Marcos, del equipo de atención al cliente